
Alguien me pidió escribir unas palabras
en el marco del día internacional de la mujer (8 de marzo) en el contexto de
este año 2025.
Un año donde el movimiento woke está de
capa caída, algunos dirían que vencido (aunque eso es discutible), un año donde
el Partido Demócrata de EEUU y su agenda de inclusión dejaron de ser tendencia.
Un momento en el que Disney y un sinnúmero
de empresas mediáticas e influencers, abandonan galopantes la ideología
de género.
El ser “Progre” ya no es sinónimo de
ser adelantado ni cae bien, ahora compartir la agenda de inclusión es
equivalente a un suicidio político. La agenda conservadora se impone.
Sin embargo, a pesar de los desafíos
actuales, el movimiento por los derechos de las mujeres en 2025 continúa
mostrando una notable vitalidad y determinación.
El pasado 8 de marzo, se llevaron a
cabo multitudinarias manifestaciones en diversas regiones del mundo,
evidenciando la persistencia y fuerza del activismo feminista.
Quizás algunos dirían que ahora en el
2025 las tendencias del movimiento de los derechos de las mujeres se ralentizan,
reflejándose en los discursos de líderes “exitosos”, tales como Javier Milei,
Putin, o bien, el mismísimo Donald Trump.
Los casos icónicos y mediáticos donde
las mujeres después de ser víctimas terminan siendo victimarias para el ojo de
un juez, o jueza…
Para entender estas últimas palabras
echémosle un ojo al emblemático caso
de los actores estadounidenses Amber Heard y Johnny Depp, donde este último
(el hombre) obtiene una sentencia compensatoria a su favor de más de 10
millones de dólares por ser “la víctima”, después de haber sido señalado como
victimario.
En fin, mis estimadas conversas, este
pasado 8 de marzo de 2025 día internacional de la mujer, deberíamos reflexionar
como seres humanos (la especie en la cima de la escala evolutiva), la
intrínseca filosofía del ser iguales entre mujeres y hombres, en derechos y
pensamiento, llegando inexorables a la cuestión de sí en verdad las mujeres
tienen las mismas oportunidades que los hombres.
¿Tendrá una joven en nuestro medio las
mismas posibilidades que un hombre de lograr una carrera universitaria si tienen
hijos?, ¿Podrá decir una mujer a lo largo de su vida que no ha sido acosada
sexualmente alguna vez?, ¿Están aun las mujeres libres de discriminación, o
peor aún, de violencia?
Entonces ahora en el 2025 ante el
afincamiento de líderes conservadores a nivel mundial, más allá de mis palabras
o las creencias de cada quien, ¿Valdrá la pena continuar memorando la
gesta liberadora de unas mujeres en 1886, origen histórico del día de la
mujer? Creo que sí.
Al parecer el mundo se perfila en una
ola del retorno de la normalización de la misoginia, ¿será acaso una tendencia
inevitable para los próximos años, por meras razones políticas o disque
ideológicas?